© canarias7.esUn líder devorado por su retórica soberanista
Allí, en la capital, se integró en círculos opositores al régimen comunista, y saltó a la escena pública el 16 de junio de 1989, con sólo 26 años, durante el funeral simbólico de Imre Nagy, líder de la revolución húngara de 1956. Decenas de miles de alemanes de la RDA huían ese verano a través de Hungría y estaba a punto de caer el Muro de Berlín. Orbán supo leer el devenir político y, ante cientos de miles de personas, pronunció un discurso que exigía elecciones libres y la retirada de las tropas soviéticas.
Fidesz (Alianza de Jóvenes Demócratas), el partido en cuya fundación participó, fue inicialmente liberal, secular y prooccidental. En los noventa representaba la modernidad política frente a los restos del antiguo régimen. En 1989 disfrutó de una beca de la Fundación George Soros para estudiar en Oxford y fue como cachorro del liberalismo occidental como aprendió a hacer política y llegó al poder.
Pero, tras su primera etapa en el gobierno (1998-2002), lideró una metamorfosis de su formación hacia la derecha nacional-conservadora, que absorbió a siglas menores en torno a una estructura altamente centralizada.