© canarias7.esUn joven se enfrenta a dos años de cárcel por un «perreo» no consentido en una discoteca de Valencia
Por su parte la defensa considera que ambos estaban «perreando» de forma consentida, y que en caso de haber delito se trataría de una vejación injusta de carácter leve, castigado con penas mínimas de localización permanente. La propia definición de este baile tiene una connotación erótica. De hecho, la RAE define el perreo como «un baile que se ejecuta generalmente a ritmo de reguetón, con eróticos movimientos de caderas, y en el que, cuando se baila por parejas, el hombre se coloca habitualmente detrás de la mujer con los cuerpos muy juntos».
Un Juzgado de lo Penal de Valencia será el encargado de dilucidar si hubo consentimiento en el baile entre el acusado, un joven de 23 años y nacionalidad española, y la denunciante, una joven colombiana, en la madrugada del 19 de abril del pasado año, cuando ambos se encontraban en una discoteca de la localidad de Mislata.
Según el relato de hechos del Ministerio Fiscal, a las 5.38 horas el encausado se acercó por la espalda a la denunciante, a la que no conocía previamente, y que se encontraba en el centro de la pista de baile con unos amigos y, «con ánimo libidinoso, la cogió sorpresivamente de las caderas». Atrayéndola con fuerza hacia él, «rozando sus genitales a través del pantalón con las nalgas de ella».