© canarias7.esLa industria del motor se refugia en el bum de la defensa para escapar de su crisis
Es en este escenario donde entra en juego un sector como el de la automoción -que representa el 7% del PIB de la UE-, actualmente inmerso en una grave crisis propiciada por la complicada transición al vehículo eléctrico, los altos costes energéticos o la competencia china, y que ha llevado a los grandes grupos automovilísticos a firmar ejercicios en números rojos.
En este contexto, ambas industrias están destinadas a converger. Tal y como señala el Parlamento Europeo, «el sector de la defensa ha adolecido durante mucho tiempo de deficiencias estructurales que le impiden producir material al ritmo necesario». Por otra parte, la automoción necesita dotar con carga de trabajo a sus fábricas ociosas para poder proteger el empleo.
Y por último, los gobiernos europeos se están viendo obligados a acelerar su gasto militar para cumplir con los objetivos.