5Foto© es.euronews.comTrump promete que Estados Unidos se quedará con todo el petróleo de Venezuela
Pero si miramos el acuerdo desde la óptica de Estados Unidos como aquel supuesto garante de las libertades y un país aliado de Occidente, habrá que concluir que esto es otra cosa muy diferente. En realidad es volver a la América del pasado siglo, cuando los países del centro y el sur eran simples marionetas cuyos hilos movían desde la Casa Blanca o desde los despachos de un par de grandes corporaciones estadounidenses. E igualmente también combinando ambos escenarios, puesto que en EE UU hay una larga tradición de mezclar los intereses privados con las decisiones políticas.
La operación militar para sacar a Nicolás Maduro del poder y meterlo en una cárcel de Estados Unidos nos pareció que, pese a que no tenía un pase desde el punto de vista del derecho internacional, podía ser el primer capítulo del regreso de las libertades y los derechos a Venezuela.
Pronto tuvimos la sensación de que era un espejismo:el empeño de Donald Trump en 'blanquear' a Delcy Rodríguez y 'aparcar' a María Corina Machado ya hizo intuir que a la Administración estadounidense la movían otros objetivos muy diferentes a los del fin de la autocracia.



