© ideal.esTrump advierte que «nunca» olvidará el portazo de los aliados de la OTAN
En un mensaje cargado de indudable tensión, el líder republicano enfatizó que «los países de la OTAN no han hecho absolutamente nada para ayudar en Irán, una nación desquiciada que ahora se encuentra militarmente destruida», y les afeó que algunos muestren predisposición a cooperar ahora, «cuando el otro bando ha sido aniquilado. No los necesitamos», concluyó, antes de dirigir sus amenazas al régimen de los ayatolás por su tardanza en aceptar una derrota. «Más vale que se lo tomen en serio pronto, antes de que sea demasiado tarde», avisó al Gobierno persa.
La electricidad en el inquilino de la Casa Blanca es pareja a la que enerva a Oriente Medio y las dos van en aumento a medida que se acerca el final del ultimátum de la Casa Blanca al sistema clerical iraní para negociar el fin de la guerra. El Día-D es hoy: la fecha que el líder republicano había concedido como plazo límite, pero sobre la que ayer finalmente firmó una prórroga. Se comprometió a no atacar las plantas energéticas persas hasta el 6 de abril.
Según había dicho poco antes, la posibilidad de retrasar «el infierno» y la «aniquilación» dependía de los juicios de valor de sus enviados, Steve Witkoff y Jared Kushner, envueltos en una imprecisa conversación indirecta con los iraníes –con Pakistán de por medio– alrededor de la cual existen opiniones contrapuestas. Mientras Teherán niega todo contacto, el presidente de EE UU dice todo lo contrario y asegura, incluso, que el régimen persa le está «suplicando» la negociación.