2Foto© canarias7.esTrinity Rodman, la futbolista de los dos millones de dólares
El fútbol femenino ha roto otra barrera y no por un gol, sino por una firma. Trinity Rodman, una de las grandes estrellas del panorama internacional e hija del mítico jugador de la NBA Dennis Rodman, selló en Washington un acuerdo que la coloca en la cima económica del deporte y vuelve a sacudir el tablero del fútbol femenino mundial.
La delantera estadounidense, de 23 años, ha renovado con el Washington Spirit por tres temporadas con un contrato que supera los dos millones de dólares anuales (1.700.000 euros), una cifra nunca antes alcanzada por una futbolista. El acuerdo la convierte en la jugadora mejor pagada del planeta y la sitúa por delante de referentes europeos como Aitana Bonmatí, hasta ahora líder en este apartado. La operación, avanzada por medios como ESPN y The Athletic y confirmada por su agente, marca un antes y un después en la evolución salarial del fútbol femenino.
Más allá del impacto económico, la renovación de Rodman ha tenido consecuencias estructurales en la NWSL. La liga estadounidense, tradicionalmente condicionada por un estricto límite salarial, se vio obligada a introducir una excepción específica -llamada norma para jugadoras de alto impacto- que permite a los clubes retener a sus grandes estrellas sin incumplir el convenio colectivo. Una medida pensada, en buena parte, para evitar la fuga de talento hacia Europa y que ya ha generado debate entre las futbolistas y sus representantes.