© canarias7.esSumar se niega a bajar el tono contra Marruecos por la crisis de Ceuta tras el duro comunicado de Rabat
Un día después de que el departamento de Nasser Bourita se lamentara de estar siendo «chivo expiatorio» en las disputas internas de España y se proclamara víctima de una «retórica populista e irracional», distintas dirigentes del ámbito de Sumar -entre ellas, las ministras de Sanidad, Mónica García (Más Madrid), y de Juventud e Infancia, Sira Rego (IU)- insistieron en señalar a las autoridades del país vecino como responsables, de lo ocurrido, «por acción u omisión», en una posición que se aleja del discurso del propio Sánchez.
El presidente del Gobierno lleva días argumentando que no hay pruebas sólidas contra el país vecino y que culparlo de lo ocurrido es una enorme irresponsabilidad que aboca a un choque perjudicial para los propios intereses españoles; más aún, cuando la colaboración de Marruecos es necesaria para el control de los flujos migratorios y las devoluciones.
García, sin embargo, afirmó en Onda Cero que las autoridades marroquíes tenían «la llave de la puerta» y o la abrieron o la dejaron abierta. «80.000 personas no se mueven sin que Marruecos tuviera algún tipo de conocimiento de la situación», abundó también Rego en TVE.