© canarias7.esStarmer presenta el plan para adaptar al ejército británico a la guerra inteligente del siglo XXI
El documento, cuya publicación acumula nueve meses de retraso debido a las discrepancias entre el ministerio de Defensa y el Tesoro sobre su financiación, ha estado rodeado de una intensa controversia política que culminó hace apenas unas semanas con la dimisión del entonces ministro de Defensa, John Healey, quien denunció que el presupuesto previsto era insuficiente para responder al deterioro del escenario internacional.
El plan prevé destinar más de 5.000 millones de libras durante los próximos cuatro años a acelerar la incorporación de drones y sistemas autónomos en el Ejército de Tierra, la Marina y la Fuerza Aérea, una cifra que el Ministerio de Defensa presenta como la mayor inversión realizada hasta la fecha por el Reino Unido en este tipo de capacidades.
El Ejecutivo sostiene que la experiencia de la guerra de Ucrania y de los recientes conflictos en Oriente Próximo han demostrado que los sistemas no tripulados han dejado de desempeñar un papel secundario para convertirse en uno de los principales instrumentos de la guerra moderna.