© hoy.esSpaceX es capitalismo impulsado por combustible para cohetes
Tras haber logrado la primera hazaña improbable en 2008, tan solo seis años después de su fundación, y la segunda en 2015, SpaceX intentará aprovechar un lanzamiento previsto para el 21 de mayo para demostrar que también puede llevar a cabo la tercera. Si la prueba fracasa para cuando usted lea estas líneas, SpaceX lo intentará de nuevo, y otra vez, hasta que lo consiga o se quede sin dinero.
El éxito será vital si Musk quiere hacer realidad su visión de dominar la inteligencia artificial, aparentemente utilizando ordenadores espaciales lanzados por SpaceX para satisfacer el voraz apetito de la IA por el tratamiento de datos. Para financiar su sueño, el 20 de mayo la empresa presentó el folleto que ha iniciado la cuenta atrás para una oferta pública inicial el próximo mes por valor de unos 75.000 millones de dólares. Será la mayor salida a bolsa de la historia.
En dos sentidos, la OPI es también infinitamente improbable: es inspiradora en el sentido de que Musk pretende llevar a cabo hazañas de ingeniería aún más aparentemente imposibles; y es preocupante en el sentido de que está pidiendo a los inversores que confíen sus ahorros a una empresa deficitaria con planes financieros poco creíbles sobre los que él tendrá control total.