© canarias7.esSnus, la peligrosa bolsita de nicotina que engancha a los adolescentes y enciende todas las alarmas sanitarias
Además, los chavales pueden llevarlas en el interior de la boca mientras están en su cuarto, en clase, en el autobús o en el vestuario sin llamar la atención de padres ni de profesores, y esa discreción favorece todavía más su consumo. A diferencia del tabaco de mascar, no se escupe: simplemente se coloca entre la encía y el labio superior durante una media hora y después se retira.
El problema es que algunos de esos parches de apariencia inofensiva «esconden una concentración de nicotina que llega a multiplicar por seis la de un cigarrillo convencional», advierten en el servicio de tabaquismo del Colegio Oficial de Farmacéuticos de las Islas Baleares (COFIB).
En otras palabras, un adolescente que consuma varias bolsitas de tabaco sin humo en una tarde puede alcanzar niveles de nicotina en sangre superiores a los de un fumador tradicional. Algo así como fumarse un paquete de tabaco en poco más de una hora.