© hoy.esSergio Llull desafía al tiempo
A los 38 años, el jugador menorquín disputará su vigésima campaña consecutiva vestido de blanco, un privilegio reservado para muy pocos deportistas y que confirma que algunas leyendas no necesitan un final precipitado, sino el momento adecuado para despedirse.
La noticia tiene un valor que va más allá de la planificación deportiva. Llull ya no es el jugador explosivo que revolucionó el baloncesto europeo con sus penetraciones imposibles ni el escolta que decidió finales con triples improbables y sus famosas 'mandarinas'. Su papel ha evolucionado con el paso de los años, pero su influencia permanece intacta.
Su trayectoria admite pocas comparaciones en el deporte español. Desde que llegó al club en 2007, ha levantado 29 títulos -tres Euroligas, nueve Ligas, siete Copas del Rey, nueve Supercopas de España y una Copa Intercontinental- y se ha convertido en el jugador que más veces ha defendido la camiseta del Real Madrid, con 1.249 encuentros oficiales. Cifras que explican su dimensión competitiva, aunque quizá no alcancen a describir lo que significa para la afición blanca.