© canarias7.esSawe, el elegido de Kenia que ha pasado de la pobreza a la gloria
El atletismo esperaba desde hace años conocer el nombre del primer fondista que abriera las puertas para correr por debajo de las dos horas en maratón, algo que se había hecho factible gracias a esa revolución del calzado que ha hecho volar a los atletas hacia marcas desconocidas. Kelvin Kiptum estaba llamado a ser el elegido, pero su muerte en un accidente de tráfico dejó al maratón masculino tocado. Había que buscar un nuevo nombre en una carrera que ha recordado a la espacial en la década de los 60 cuando Estados Unidos y la URSS pugnaban por colocar al primer hombre en la luna.
Trasladado al maratón, las miradas se volvieron hacia Uganda, que aportaba a un Jacob Kiplimo con marcas extraordinarias en medio maratón. Kenia había encontrado a Sawe, que el pasado año había ganado en Londres y Berlín, mientras Etiopía se encomendaba al debut de Yomif Kejelcha para suceder a leyendas como Wolde o Bikila. Los tres se encontraron en Londres, pero la luna atlética solo esperaba a uno, como sucedió con Neil Armstrong.
Los tres corrieron por debajo de la anterior plusmarca mundial, pero los libros de grandes gestas solo recogerán que un 26 de abril de 2026 un keniata llamado Sabastian Sawe rompió por primera vez la barrera de las dos horas. 1.59.30, una cifra que le convirtió en historia mientras la otra cara de la moneda fue para un Kejelcha que se convirtió en el Edwin 'Buzz' Aldrin del maratón, el segundo en bajar de las dos horas pero al que 11 segundos le separaron del ya leyenda Sawe. Kiplimo, con 2.00.28, no pudo confirmar el favoritismo de los pronósticos que le daban como el futuro rey del maratón.