© canarias7.esSánchez llama a los líderes progresistas a no limitarse a «mirar» sino «responder» la ola de ultraderecha
Sánchez, el gran protagonista del encuentro, abrió la sesión con una distinción que resumía el espíritu de la cita, la llamada a la acción. El presidente del Gobierno recurrió a una analogía sobre la diferencia entre asomarse a la ventana cuando algo ocurre y bajar a la calle.
«Estamos aquí para mirar, pero sobre todo para responder, para actuar», dijo ante los líderes reunidos en la Fira Gran Via. El presidente definió el diagnóstico central, en el que también coincidieron Lula o el expresidente chileno Gabriel Boric: el riesgo no es solo el ataque a la democracia desde fuera, sino su vaciamiento desde dentro.
«Cuando el progreso no se distribuye, cuando amplias capas de la población sienten que el sistema no responde -dijo-, la democracia pierde legitimidad. El extremismo no abre la grieta, lo que hace es ocupar el espacio.»