4Foto© ideal.esSánchez enfada a la diplomacia con su «No» a ayudar en el ataque
'Los domingos', 'Sirat' y 'Maspalomas', triunfadoras en los Goya, cuentan historias que nos tocan de cerca. Hablan de cómo somos y de la idiosincrasia de un país. Son cine español, solo podían ser cine español. Nadie va a venir de fuera a construir nuestra cinematografía. Este es el cine que tenemos y merecemos.
Hace ya 23 años de los Goya del 'No a la guerra', pero el cine español no ha logrado quitarse el sambenito de actuar como un altavoz de la izquierda. La gala del pasado sábado, la más politizada desde 2003, ha exacerbado los insultos en redes y medios conservadores a una industria a la que se tacha de subvencionada, obviando que esos anticipos se devuelven con creces en impuestos, seguridad social y miles de puestos de trabajo.
Fernando Fernán-Gómez aseguraba que el pecado nacional no era la envidia, sino el desprecio, el «quién se creerá ese por haber escrito 'El Quijote'». La batalla cultural se construye despreciando películas que hace mucho que dejaron de ser españoladas.