© ideal.esRepublicanos y demócratas se enzarzan en su ‘guerra contra la democracia’
Esa situación afecta también al Congreso, a la Cámara de Representantes, donde los escaños se disputan en distritos electorales –un diputado por distrito– que se diseñan en los estados. Y está ahora mismo en una espiral de deterioro, de diseños ventajistas de distritos que aseguran que solo pueda ganar un partido.
Es el infausto 'gerrymandering', una práctica casi tan vieja como la propia democracia estadounidense (el palabro proviene de uno de los primeros abusadores de mapas electorales, Elbridge Gerry, en 1812, entonces gobernador de Massachusetts). Republicanos y demócratas lo están llevando en los últimos meses a niveles desconocidos, un toma y daca interminable que, más allá de quién gane un escaño aquí o allá, hace que pierda la democracia estadounidense.
Esta misma semana, el gobernador de Florida, el republicano Ron DeSantis, ha anunciado la propuesta de un nuevo mapa electoral. Con este diseño, los republicanos ganarían probablemente cuatro escaños adicionales. El resultado: 24 de los 28 escaños de Florida se quedarían en su partido, en un estado donde las fuerzas entre ambas formaciones están bastante parejas.
