© hoy.es«Para los astronautas nosotros somos como su ‘smartphone’»
Allí, en plena y abrupta naturaleza, seis mastodónticas antenas emiten y reciben casi sin descanso información de medio centenar de misiones espaciales que se encuentran activas ahora mismo en nuestro sistema solar y mucho más allá de él. Este enclave español, único en el mundo por sus dimensiones, las prestaciones de sus antenas y sus características geofísicas, se complementa con otros dos en California y Australia. Entre los tres forman un triángulo sin fisuras para nunca perder contacto aunque la tierra gire.
El subdirector de Comunicaciones Espaciales de la NASA, Philip Baldwin, de visita en España para seguir de cerca la misión Artemis II, abre a este periódico las puertas del complejo antes de regresar a Washington con el deber cumplido, dentro de un par de meses, para explicar cómo vivieron este hito y cuáles son los pasos a dar de ahora en adelante para que Estados Unidos plante una base en la Luna.
–Prepararnos para Artemis II ha llevado años de trabajo. En 2019 se intensificaron los preparativos para el regreso a la Luna y eso planteó preguntas fundamentales: ¿Qué haremos con las comunicaciones? ¿Cómo ayudaremos? Tomó años definir qué tipo de sistema de comunicaciones tendríamos. Incluso evaluamos la Red del Espacio Profundo para ver qué ajustes debíamos realizar para estar listos.