© hoy.esRafael Louzán, lo contrario a Rubiales
El presidente de la Federación Española de Fútbol que sustituyó al polémico e iracundo Luis Rubiales es todo lo contrario al dirigente desbancado por el famoso beso a Jenni Hermoso. Louzán es político, diplomático en las formas, integrador y según las personas que lo conocen o han trabajado con él, por encima de todo un buen gestor. Siempre conciliador que huye de los líos.
Está por ver lo que dirán el tiempo y sus adversarios respecto a su dirección en la Federación, pero en el Mundial de fútbol el dirigente gallego ha mostrado un comportamiento impecable. Antes que separar o dividir al personal en facciones de conmigo o contra mí, Louzán trató de integrar, sumar voluntades a su causa, la de la selección y el buen ambiente que en general se ha vivido.
«Somos una familia, porque todos tenemos un objetivo común, que España gane el Mundial», le gustaba repetir cada vez que tenía oportunidad ante los periodistas.