© canarias7.esPrimer trasplante de cara a partir de una donante fallecida por eutanasia
El momento en el que la donante aceptó serlo fue «la máxima expresión de amor y generosidad«, relataba este lunes el doctor Joan Pere Barret, jefe del equipo médico responsable del trasplante. La operación, realizada el pasado mes de septiembre, duró 24 horas y en ella participó un centenar de profesionales médicos. Para la receptora, la donación ha supuesto una segunda oportunidad que agradecía tanto a la donante como al equipo de Barret, que ha definido como su «ángel de la guarda».
«Ahora toca hacer mis deberes, ellos han hecho todo lo posible, quiero volver a gesticular como era antes, me gustaría volver a reírme como antes» ha explicado Carme, que sigue haciendo fisioterapia especial de cara para recuperar la expresión y movilidad de su rostro. «Todo está evolucionando muy bien» ha añadido, reconociendo que «hay que luchar y estar dándolo todo» para recuperar la normalidad.
En 2024 Carme sufrió una necrosis de los tejidos faciales provocada por la picadura de un insecto, cuando se encontraba de vacaciones en Canarias. La picada derivó en una infección bacteriológica que llevó a la paciente a acabar en coma e ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) durante cuatro meses.