© hoy.esPirlo se queda fuera e Italia vuelve a la casilla de salida
El propio Andrea Pirlo fue quien hizo pública la ruptura. «He sabido que ya no soy el candidato para dirigir a la selección nacional», escribió en Instagram, después de conocer que la Federación había descartado su candidatura. El mensaje, más que una despedida, fue la respuesta de un técnico que se sintió obligado a explicar por qué un acuerdo comercial nacido durante su etapa profesional en Emiratos Árabes Unidos había terminado condicionando su llegada al banquillo de Italia.
El técnico mantiene un contrato con la compañía rusa en el marco de su relación con el United FC de Dubái, club propiedad del empresario ruso Sergey Lomakin. En mayo, además, participó en Moscú en el Football Day organizado por la firma, un acto promocional en el que coincidió con antiguas estrellas internacionales. El problema para la Federación no era únicamente la naturaleza del patrocinio, sino la utilización de grandes nombres del fútbol internacional en Rusia como una forma de recuperar una normalidad que la invasión de Ucrania han contribuido a romper.
Pirlo intentó separar ambas cosas. En su comunicado aseguró que su relación con Fonbet tenía un carácter «exclusivamente comercial y deportivo» y rechazó que pudiera atribuírsele una lectura política. «Atribuirle un significado político supone atribuirme unas convicciones que nunca he expresado y que no me pertenecen», sostuvo.