© ideal.esNvidia rinde cuentas con el mercado ante el fantasma de la burbuja tecnológica
En un contexto normal, se trataría de cifras extraordinarias y casi históricas, pero en el caso de Nvidia son el listón a superar. A la compañía liderada por Jensen Huang no se la evalúa únicamente por su cuenta de resultados, sino también por sus tasas de crecimiento, convertidas en referencia para medir la salud del sector tecnológico.
En apenas tres años ha pasado de ser conocida por sus tarjetas gráficas para videojuegos a convertirse en el principal proveedor de los «cerebros» de la inteligencia artificial. Sus chips alimentan los centros de datos de prácticamente todas las grandes tecnológicas.
Una desviación de apenas cien millones de dólares respecto a las previsiones, o un crecimiento inferior al esperado, podría interpretarse como una señal de debilidad en un sector que oscila entre el temor a una burbuja y el miedo a quedarse rezagado. Y el nivel de exigencia es elevado.