2Foto© elespanol.comMontero se queda sola con Illa en un modelo de financiación que favorece a Cataluña
Hasta las autonomías en manos de barones socialistas –Page en Castilla-La Mancha y Barbón en Asturias– han dicho no al modelo al considerarlo un detonante de la temida insolidaridad, fuente de supuestas rupturas del equilibrio sobre la base de quien más aporta al Estado, más recibe de él.
Quien más próspero sea, medido en su capacidad tributaria, más se puede beneficiar de los recursos para mejorar sus servicios públicos En este dilema abierto a la discriminación y el agravio territorial, se daba por hecha la frontal negativa de los 14 consejeros de Hacienda del PP en el Consejo de Política Fiscal y Financiación, aunque en esta ocasión se prescindió del tono bronco que podía incendiar el debate en vísperas de la cita en La Moncloa entre Sánchez y Feijóo para intentar pactar un diagnóstico común sobre la agenda internacional, comenzando por el envío de tropas a Ucrania.
El Gobierno ha llegado con la lengua fuera al consejo al exponer un cambio tan importante en el sistema de financiación con información manifiestamente mejorable. Montero no ha sido capaz de resolver esas dudas en sus comparecencias públicas.