© hoy.esLos jóvenes talentos de la restauración se la juegan en la final de Cocinero y Camarero del Año
En ese contexto, la victoria de la cocinera Paula Gutiérrez, del restaurante salmantino Tayta, y del camarero Javier Gil, del madrileño Gaytán, se entiende menos como un golpe de efecto y más como un ejercicio de solidez.
La ganadora del certamen culinario convenció al jurado con una pasta fresca con centolla y cangrejo, una royal de ventresca de atún rojo con liebre y trufa y un postre a base de mango, maracuyá, coco y jengibre. Por detrás quedaron Jorge Lengua, de Llavor, en Oropesa del Mar, y Roger Julián, de Simposio, en Valencia, en una final que el jurado calificó de «especialmente igualada».
El comité que tomó la decisión no era menor: nombres como Oriol Castro, Paolo Casagrande e Iván Cerdeño, acompañados del último ganador del certamen, Toño Rodríguez. No solo se trataba de valorar el resultado final, sino de observar el proceso completo. Si algo deja claro este concurso es que la cocina no es el resultado de un golpe de inspiración, sino de un trabajo paciente.