© canarias7.esLos investigadores encuentran indicios en las ruedas del Iryo que apuntan a que el raíl se rompió por «fatiga»
Más allá del propio análisis «in situ» de esa rotura, que deberá completarse con un exhaustivo estudio en el laboratorio de Madrid, donde centenares de metros de raíl van a ser llevados esta semana, la pista más sólida que tiene la CIAF —según han confirmado diversas fuentes del caso — se la han proporcionado las fotos en alta resolución realizadas bajo los vagones del Iryo que cubría el trayecto Málaga-Madrid por los especialistas de Criminalística del Equipo Central de Inspecciones Oculares, sobre todo en la jornada del martes.
Esas imágenes, siempre de acuerdo con estos técnicos que están al tanto de los avances de las pesquisas, muestran pequeñas marcas o muescas en las «bandas de rodadura» (la superficie de contacto de la rueda que toca directamente el carril) en las ruedas de los cinco primeros coches del Iryo 6189, los vagones (incluida la cabeza tractora) que pasaron por el punto exacto del descarrilamiento antes de que la sexta unidad se saliera de la vía.
Y esas «mellas», «hendiduras» o «incisiones» -como las denominan los técnicos- solo están en el juego de ruedas del lado de la fractura, no en las que pasaron por el otro raíl.