© canarias7.esLos delitos de odio anticristiano se extienden por Europa
Sólo unos días antes, en Knittelsheim un municipio del distrito de Germersheim, en Renania-Palatinado, la iglesia de San Jorge amaneció con graves destrozos y con hostias consagradas esparcidas por el suelo. Habían forzado una puerta lateral y se habían llevado varios objetos sagrados, incluidos cálices tomados del tabernáculo. Causaron además tantos daños que la iglesia ha quedado temporalmente inutilizable.
Hechos como estos, aparentemente aislados y que en las estadísticas policiales no aparecen desglosados, alimentan un silencioso aumento de los ataques contra el cristianismo en Alemania y también en Europa, que registra la ONG Observatorio sobre la Intolerancia y la Discriminación contra los Cristianos en Europa (OIDAC), con sede en Viena. En su informe anual de 2025, que recoge datos de 2024, constata un «crecimiento sostenido de los delitos de odio anticristiano y de la hostilidad social».
Según el último informe anual publicado por OIDAC, los gobiernos y las organizaciones de la sociedad civil de toda Europa registraron en 2024 un total de 2.211 delitos de odio anticristiano, incluyendo 274 ataques a personas. Los países más afectados fueron Francia, el Reino Unido, Alemania y España. En noviembre de ese año, un monje de 76 años fue asesinado y varios más resultaron heridos durante un ataque a un monasterio español.