4Foto© elespanol.comLos aliados europeos avanzan en el Ártico frente a la ofensiva de Trump por Groenlandia
Mucha gente se extraña de que Trump trate tan mal a sus aliados, pero es que él no reconoce aliados. Aquí confluyen dos fuerzas malsanas: la primera es su biografía personal como hombre de negocios deshonesto cuya carrera empresarial ha sido un interminable rosario de desfalcos, estafas e impagos.
La segunda son las visiones ideo-ilógicas de la extrema ultraderecha norteamericana según la cual EE UU no debe tener aliados porque es la Nueva Jerusalén, la ciudad brillante sobre una colina, por encima de la porquería woke-progre de igualdad racial, derechos sindicales, sanidad pública, feminismo, ecologismo o impuestos a los ricos; ni necesita aliados porque es la nación más superpoderosa del universo.
Luego en la practica resulta que por supuesto que EE UU no es de verdad tan excepcional ni tan superpoderoso y necesita aliados, pero la Administración Trump se niega a reconocer la realidad, lo que lleva al resentimiento y la ira.