© canarias7.esLíbano pide a los aliados de Israel que intervengan para evitar una masacre mayor
No en vano, hoy Israel decretó la evacuación de la zona centro de Beirut –para bombardear un edificio que relaciona con Hezbolá– y el número de víctimas mortales continuó creciendo. El Ministerio de Sanidad afirmó que ya son 687 los muertos desde el pasado día 2, entre los que se incluyen 98 niños y 62 mujeres.
Es un trágico balance que desespera al país, impotente ante lo que está sucediendo. Por eso, el gobierno de Beirut hizo un llamamiento a los aliados de Israel para que intervengan y eviten una masacre mayor. A cambio, según un consejero del presidente, Joseph Aoun, citado por el 'Washington Post', estaría incluso dispuesto a hacer lo que jamás habría contemplado: dialogar con Tel Aviv.
Las autoridades libanesas están tratando de convencer a estadounidenses y europeos de la necesidad de lograr un alto el fuego para su territorio y piden apoyo para desarmar a Hezbolá, abriéndose a una posible negociación de paz directa con Israel «bajo el patronazgo de Estados Unidos». Según el consejero de Aoun, «el presidente de la república está desesperado y busca cualquier manera de parar la destrucción del país y acabar con los ataques».