© canarias7.esLiarte con un viejo amor en verano: tu cerebro te boicotea
Los primeros amores tienen algo especial que los hace inolvidables, de acuerdo. Y no es solo que éramos muy jóvenes (inocentes, con el cuerpo y la vida sin deteriorar), es que tampoco teníamos las preocupaciones adultas. Así que vivíamos en un marco que favorecía los amores, los ligues... y los revolcones que dejan huella para siempre.
¿Y qué pasa si 10, 15, 20 o 25 años después nos venimos arriba al ver a algún antiguo amor y creemos que se pueden reeditar esos sentimientos y encuentros sexuales? Pues que rebajamos nuestros mecanismos de defensa (esos que normalmente nos impiden darnos el gran tortazo). Y eso es peligroso.
«El sexo que se sentía tan increíble en el pasado tenía que ver con una conexión y unas personas que existían muchos años atrás, no en el presente», desmitifica la sexóloga Bárbara Montes. Pero, a ver, donde hubo fuego... algo queda, ¿no? «No es lo más probable. Puede que lo que suceda no tenga nada que ver con lo que entonces era», sostiene.