
Las competencias de inmigración
EL acuerdo in extremis alcanzado entre el PSOE y Junts que permitió a Pedro Sánchez salvar el pasado miércoles dos de sus decretos incluye, según han explicado sin demasiada concreción las partes implicadas, una delegación de competencias en materia de inmigración por parte del Estado a Catalunya que está siendo objeto de duras críticas tanto por parte de la derecha como de la izquierda españolas basadas en prejuicios y apriorismos fruto, en muchos casos, de la manipulación.
Es verdad que la falta de información sobre el acuerdo así como declaraciones contradictorias o fuera de la realidad de algunos de los protagonistas han permitido elucubraciones malintencionadas.
Aunque todo son incógnitas, de lo poco que se sabe, la delegación de competencias de inmigración pactada en modo alguno supondría que el diseño de la política migratoria o la capacidad de expulsión de personas -como se ha llegado sugerir- pasase a ser competencia de la autonomía, toda vez que el Gobierno español ha expresado que esta medida se extendería al resto de las comunidades.