2Foto© theobjective.comLa viñeta animada sobre… las uvas de la ira
Feliz Año, guapa. Te cuento. Andan preocupados en la cocina de Moncloa porque el presi no ha tocado las uvas. Ni una. Y eso que el de la superstición es el trece, no el doce. Pero nada, oye, que ni tocarlas. Ya sabes que estaba yo hoy de turno, sirviendo la cena a mis dos guapos preferidos, los que nos presiden. Si es que les quiero mucho, son… Pero, caray, que me despisto.
Sigo con lo que te estaba contando. Ha apartado el hombre el cuenquito poniendo cara de asco y se ha ido a la cama nada más acabarse el plato de brócoli hervido. No ha probado otra cosa. Y se ha ido sin despedirse, como entufado, tras tirar la servilleta. ¡Hoy no me ha mirado ni la cofia! Con lo detallista que suele ser él. No sé. Habrá tenido un mal día, el pobre. ¡O un mal año!
Pues eso, que nos hemos quedado todos ahí más cortados que na. A doña Bego se le ha puesto una cara de rebote que ni te cuento. Me ha parecido entenderla decir por lo bajini que iba a dormir en el sofá o de pingo con el Hidalgo, que las noches que don Pedro hace la dieta del brócoli no hay quien pare en la habitación. Que si fuese verano, todavía, pero con este frío, a ver quién es el guapo (aparte de él) que duerme con las ventanas abiertas.