© canarias7.esLa rebelión de los ágamos: adiós a la tiranía de estar en pareja
A ello está contribuyendo un nuevo fenómeno con uno de esos nombres un poco crípticos: la agamia. «Durante décadas, el éxito personal ha estado intrínsecamente ligado a la formación de pareja estable. El 'y vivieron felices' no era solo el cierre de un cuento, sino un imperativo social que dictaba cómo debíamos organizar nuestro afecto, nuestra economía y nuestro tiempo», explica Bárbara Montes, especialista en sexología clínica y terapia de pareja. Pero en los últimos tiempos han aumentado las voces que defienden el estar sin pareja como modelo de familia.
Ojo, que hablamos de no tener pareja, no de estar solo. Porque los ágamos no son anacoretas, son, sencillamente, personas que construyen los vínculos afectivos de otra manera. «La agamia propone la ruptura de la jerarquía relacional. En el modelo tradicional la pareja ocupa la cúspide y deja a los amigos, la familia y los proyectos personales en un escalón inferior. En este otro, el objetivo es construir una red de vínculos donde el apoyo emocional, los cuidados y el compromiso no dependan exclusivamente de una estructura de dos».
En la última temporada de la serie 'Machos alfa' –tranquilidad, no vamos a hacer ningún spoiler–, uno de los protagonistas quiere tomarse una paella en un restaurante. Pero no puede. ¿La razón? «Es para dos». Contra esto, entre otras cosas, es contra lo que se posicionan los ágamos que, por cierto, no tienen fácil su posición.