© canarias7.esLa inflación se mantiene en el 2,3% antes de iniciar la escalada por la guerra
La estabilidad de la inflación en febrero se explica por la bajada de los precios de la electricidad, que contrarrestó las subidas de restauración y alimentos, que se impulsaron un 3,2%, lo que encarece la cesta de la compra de los españoles.
Precisamente cuando el IPC parecía que encontraba una senda de cierta estabilidad después de los vaivenes registrados a lo largo de 2025, es cuando otra vez el poder adquisitivo de los españoles vuelve a verse atacado a consecuencia del conflicto en Oriente Próximo, que amenaza seriamente con erosionarlo y volver a poner en aprietos la bonanza económica que vivía España.
La inflación subyacente -que no tiene en cuenta alimentos frescos ni productos energéticos, los elementos más volátiles- cerró febrero en el 2,7%, una décima por encima de la tasa de enero y su valor más alto desde agosto de 2024.