© canarias7.esLa guerra de Ucrania ya tiene su museo
«Quedarme significaba someter a mis hijos al terror de los bombardeos, al miedo a desaparecer, a dormir en la oscuridad del metro y preparar cócteles molotov… pero la alternativa tampoco es sencilla», explica su decisión junto a una vitrina en la que aparece un proyectil antiaéreo Gepard.
Alemania ha enviado más de 200.000 unidades de estos proyectiles de 35×228 mm, desarrollada originalmente por Oerlikon y hoy producida por Rheinmetall. Esta munición está optimizada para derribar drones, misiles de crucero y aeronaves de baja cota y son utilizados por las Fuerzas Armadas de Ucrania contra la aviación rusa.
En la siguiente vitrina, aparecen sellos postales y objetos conmemorativos con la frase «Buque de guerra ruso, vete a la mierda», haciendo referencia a la rebeldía de los defensores ucranianos de la Isla de la Serpiente. Y, un poco más adelante, un dron FPV desmontado y expuesto como parte de la exposición del Museo de Ucrania en Berlín y como prueba de la tecnología utilizada en el campo de batalla.