© hoy.esLa final del palco: Trump y Sánchez llevan su enfrentamiento al fútbol
Pero en su fiesta futbolera se ha colado España, en medio de un deterioro pronunciado de las relaciones diplomáticas con EE.UU. desde la llegada al poder de Trump a comienzos del año pasado. Para añadir tensión, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha decidido a última hora acudir a la final. Él ha sido el objeto de los ataques y las condenas de Trump, y el protagonista de unas turbulencias sin precedentes entre dos países tradicionalmente aliados. Ahora, pocos días después de otra agitada cumbre de la OTAN, Sánchez y el presidente de EE.UU. volverán a verse en la final del Mundial.
Al contrario, su relación es excelente con el presidente de Argentina, Javier Milei, un aliado acérrimo, a quien ha apoyado en las últimas elecciones legislativas a golpe de miles de millones de dólares en asistencia financiera. Pero Milei, muy futbolero y que fue portero en su juventud, en Chacarita Juniors y en San Lorenzo, no viajará a Nueva York.
Como tantos argentinos, el presidente mantiene lo que ellos llaman «la cábala», la superstición de repetir cosas de anteriores partidos. En su caso, ver el partido desde Olivos, la residencia del Jefe de Estado. «Como el primer día, es una cábala», ha dicho.