2Foto© hoy.esLa fiesta en El Palmar, un pueblo que siempre cree en Carlos Alcaraz
Es una fe ciega la que tienen con Alcaraz; no es para menos, por otro lado. A ellos les da igual que tenga delante a un italiano pelirrojo invencible que a un serbio con el título de mejor tenista de la historia, siempre piensan que el trofeo se viene para casa. Si Carlos alguna vez necesita renovar su 'staff', solo tiene que darse un paseo por su tierra, donde encontrará 'coaches' motivacionales para esos momentos en los que la cabeza entra en una fase negativa o un entrenador especialista en subidas a la red: «Ahí, ahí, por la derecha», espeta un aficionado que se postula al cargo.
El cambio horario hace cambiar el decorado en el Espacio Joven de El Palmar. En Roland Garros, las mangas de camisa y los helados protagonizan una tarde de julio que suele ser calurosa, mientras que en septiembre, Alcaraz reúne a sus vecinos por la noche al aire libre con sus cervezas, refrescos y pasteles de carne.
En este primer día de febrero, la tónica no cambiaba, pero tocaba madrugar y desayunar en comunión. Chocolate, café, bizcocho o churros eran los preferidos de los fieles seguidores de Alcaraz. Para Benjamín Alcaraz Alcaraz, un pariente lejano del número 1 del tenis, lo de esta mañana es de todo menos madrugar.