© canarias7.esLa cuenta de una empresa de San Sebastián que acabó pagando 58.000 euros en restaurantes, visitas al dentista y un viaje a Nueva York
La Audiencia Provincial de Guipúzcoa acaba de cerrar judicialmente aquella historia con una condena. Un antiguo socio de la empresa, con el que el damnificado tenía plena confianza, y el entonces gestor de la compañía han sido sentenciados a dos años de prisión cada una por un delito continuado de apropiación indebida. Tendrán que devolver 58.008,10 euros a la sociedad y pagar, además, una multa y las costas del procedimiento.
La historia empieza mucho antes de que llegaran los extractos bancarios, las tarjetas, las facturas y las declaraciones ante el tribunal. Arranca con una pequeña empresa nacida en 2004 estrechamente ligada al mundo artístico y musical que se desarrollaría alrededor de la actividad artística y la confianza interna.
Sin embargo, en marzo de 2018 se abrió una puerta que los ahora condenados aprovecharon para hacerse con miles de euros, tras ser nombrado uno de ellos gestor de la compañía por decreto del damnificado de este relato. Esta persona, junto al exsocio que era asimismo su pareja sentimental además de asesor externo de la sociedad tras años en su dirección, quedaron como únicas con acceso a las tarjetas bancarias de la compañía. El administrador, paradójicamente, no tenía ninguna.