© canarias7.esLa Casa Blanca sale en defensa del nuevo petróleo venezolano: «No queremos que China y Rusia controlen esa riqueza»
En España, la Audiencia Nacional considera que Betancourt habría pagado más de 40 millones en sobornos a tres funcionarios de PDVSA dentro de una trama que habría permitido desviar cerca de 5.000 millones de dólares y canalizar después parte de esos fondos mediante inversiones inmobiliarias de lujo y participaciones empresariales.
Pese a ese historial de investigaciones en Europa y EE UU, responsables estadounidenses defendieron durante una llamada con periodistas tanto la arquitectura del nuevo acuerdo petrolero, como el papel del empresario venezolano, que no ha sido acusado penalmente en territorio norteamericano.
«Esto es, ante todo, geopolítica», explicó uno de esos altos funcionarios. Washington considera que el acuerdo criticado por los opositores a la dictadura venezolana encaja directamente en su estrategia de seguridad nacional para lograr «un continente americano próspero, seguro y alineado con EE UU». La oportunidad, según esa defensa, consiste en tomar campos petroleros que habían estado principalmente bajo la influencia de compañías rusas y chinas y situarlos ahora en una estructura vinculada a los estadounidenses.