
Irlanda y Escocia se recuperan de la peor tormenta del siglo
En Irlanda, la borrasca batió todos las plusmarcas con ráfagas de viento que alcanzaron los 183 kilómetros por hora en Galway, en la costa oeste, un registro que superó todos los datos tomados desde 1945. Varios edificios e infraestructuras sufrieron importantes daños. Y un joven de 20 años falleció al recibir el impacto de un árbol caído. También en Galway, la tormenta provocó inundaciones.
Edimburgo y Glasgow permanecieron paralizadas durante horas. Los colegios, las universidades y los establecimientos comerciales tuvieron que cerrar. La red viaria se llenó de obstáculos y el transporte por carretera quedó restringido. El paso de 'Éowyn' vació las calles, que retomaron el aspecto desolador que tuvieron durante la pandemia de coronavirus.
Entre los sectores más afectados está el aéreo. Más de mil vuelos con origen o destino en el Reino Unido o Irlanda fueron cancelados debido a la intensidad del viento. En Londres, se suspendieron operaciones en sus cuatro instalaciones aéreas: Heathrow, Gatwick, Stansted y London City. Los aeropuertos de Glasgow, Dublín y Edimburgo cancelaron casi todas sus salidas y llegadas.