
El ácido fólico no es solo para el embarazo: por qué se ha convertido en el suplemento de moda
«El folato es un nutriente esencial que nuestro organismo es incapaz de fabricar, por lo que debe obtenerse a través de la alimentación o de suplementos», aclara la doctora María Riestra Fernández, miembro del comité gestor de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN). Y no consumirlo en la cantidad suficiente «puede estar detrás de problemas tanto físicos como emocionales a los que no siempre se logra encontrar una solución», concluye una investigación llevada a cabo por la Universidad Complutense de Madrid.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una persona adulta tiene que tomar una media de 400 microgramos de ácido fólico al día, una dosis que debe aumentar hasta los 600 como mínimo durante el embarazo y la lactancia, mientras que en los niños la cantidad diaria recomendada se encuentra entre los 200 y los 300 microgramos al día.
«Las personas mayores también deben prestar especial atención al consumo de esta vitamina porque la capacidad de absorber folato disminuye con la edad. Además, el alcohol, trastornos digestivos como la enfermedad de Crohn o la celiaquía, algunos medicamentos anticonvulsivos y los utilizados para tratar la insuficiencia renal también interfieren negativamente en la absorción de este nutriente», advierten en la Organización de Consumidores (OCU).