© hoy.esEl terrorífico caso del funcionario francés que drogó con diuréticos a 248 mujeres para verlas orinar
La estremecedora filia del acusado, que ejerció hasta su despido hace tres años en el departamento de recursos humanos del ministerio, ha dejado atónitos a investigadores y psiquiatras. Sus víctimas eran aspirantes a un trabajo, a quienes convocaba con falsas ofertas de empleo para la Administración.
Durante la entrevista laboral, les servía un café o un té con el diurético diluido sin que ellas se dieran cuenta. Luego, las invitaba a continuar la conversación mientras paseaban por París. Elegía lugares como el Jardín de las Tullerías o senderos junto al Sena. Zonas donde no hubiera baños públicos demasiado próximos. A veces, las caminatas se prolongaban tres horas.
A medida que el diurético hacía efecto, Christian G. supuestamente contemplaba cómo las mujeres disimulaban, hacían esfuerzos por aguantar la orina o se les escapaban gestos de dolor cuando llegaban al límite. Algunas víctimas testificaron que no pudieron reprimir las lágrimas ante la presión en el vientre. Al final, claudicaban y él se ofrecía a buscar un rincón apartado y a taparlas con su chaqueta mientras orinaban.