© hoy.esJódar, ante el primer Roland Garros de su carrera
La experiencia de Jódar en estos torneos se reduce al pasado Abierto de Australia, cuando superó la fase previa, ganó un partido en primera ronda y se despidió en segunda ante uno de los favoritos, Jakub Mensik. Pero la vida ha cambiado mucho en estos cuatro meses. De ser el 150 del mundo en Melbourne, Jódar está ahora entre los treinta primeros del ranking, llega a París como cabeza de serie y todo el mundo se pregunta cómo va a jugar en su primer Roland Garros.
Sus resultados estos últimos meses le avalan. Campeón en Marrakech, semifinalista en Barcelona y cuartofinalista en Madrid y Roma. Ha sido de los mejores en tierra batida este año, con permiso del intocable Jannik Sinner, pero ahora se abre un nuevo escenario, los partidos a cinco sets, una verdadera prueba física para el español, que ya se quedó sin gasolina en Roma cuando perdió contra Luciano Darderi.
«Está claro que va a ser un reto para mí», esgrimió el madrileño enfundado en una camiseta de España durante el día dedicado a los medios en París. «Los partidos a cinco sets pueden dar muchas vueltas, pero ahora no me pongo ninguna presión extra. Vengo aquí sin expectativas. Ya es un sueño solo estar aquí y estoy muy contento de jugar por primera vez con los mejores».