© hoy.esEl Supremo convierte a Aldama en el manual de supervivencia para otros personajes claves de las causas que cercan al PSOE
El mensaje es directo para todas las causas aún abiertas alrededor del PSOE: quien se calle puede llegar tarde. Caso 'cloacas', 'caso Cerdán', 'caso Plus Ultra', 'caso sobres de Ferraz', el nuevo 'caso Air Europa'… Quien hable con documentos puede tener premio. El Supremo lo formula con una frase llamada a circular por muchos despachos: «El Estado de derecho debe premiar» los comportamientos que inciden en el «descubrimiento y acreditación de delitos» graves para el sistema democrático. En el caso de Aldama, añade, la colaboración fue «máxima» y, por eso, «máxima será la compensación».
La vía Aldama, además, no apareció de la nada. Tuvo un precedente menos penal pero muy elocuente en Jésica Rodríguez. La sentencia da por probado que cobró de empresas públicas sin desempeñar trabajo efectivo y que su contratación sirvió a intereses personales de Ábalos. Sin embargo, no estuvo imputada ni sentada en el banquillo. Su declaración ayudó a acreditar la mecánica. No es el mismo supuesto que Aldama, pero enseña algo: quien aparece como beneficiario, pantalla o instrumento puede evitar quedar atrapado si contribuye pronto a probar cómo funcionaba el sistema.
Sea como fuere, al margen de Jésica, la vía Aldama tiene dos destinatarios naturales: Leire Díez, la llamada fontanera del PSOE, y Julio Martínez Martínez, 'Julito', amigo de José Luis Rodríguez Zapatero y señalado en el sumario de Plus Ultra como presunto testaferro del expresidente. No son los únicos. Pero sí dos de los eslabones con más capacidad para explicar estructuras, pagos, encargos y circuitos de influencia que todavía están en fase de instrucción.