© ideal.esEl presidente francés acusa al de Estados Unidos de «ambiciones imperiales»
Macron ha lucido en Davos unas gafas de sol especulares, debido, según su equipo, a un derrame ocular tan inoportuno como inofensivo. Así ataviado, ha recordado que Europa debe responder al desafío del bajo crecimiento. «Todos tenemos que entregar nuestra propia agenda. Esto incluye el sobreconsumo estadounidense, el subconsumo y la sobreinversión china, y la subinversión europea y la falta de competitividad», ha señalado, sin dejar de aclarar que «protección no significa proteccionismo, pero los europeos de hoy son demasiado ingenuos».
«Los europeos somos los únicos que no protegen sus propias empresas y sus propios mercados, mientras que los demás países no respetan el terreno de juego equitativo», ha lamentado. Directamente, ha pedido más inversión extranjera directa china en Europa, concretamente «en algunos sectores clave para contribuir a nuestro crecimiento, para transferir algunas tecnologías».
Esta invitación no deja de ser un dedo metido en el ojo de Trump, cuyo principal competidor comercial es China a todos los efectos. «La competencia de Estados Unidos de América a través de acuerdos comerciales que socavan nuestros intereses exportadores, exigen la máxima concesión, y buscan abiertamente debilitar y subordinar a Europa.