4Foto© sport.esEl penalti de Pedri que devuelve a su padre el sueño que perdió
Pedri acababa de tocar el cielo, pero antes de marcharse del césped tenía una deuda pendiente. España era campeona del mundo, sus compañeros abrazaban la copa y las familias invadían el campo entre lágrimas. Él, sin embargo, buscaba a una sola persona. Encontró a su padre, Fernando González, le señaló la portería y colocó el balón en el punto de penalti.
Durante unos segundos, desaparecieron el Mundial, los flashes y el ruido. Ya no estaban el campeón del mundo y su padre. Solo un hijo agradecido y el hombre que un día tuvo que dejar sus propios sueños para que su familia pudiera seguir adelante. Pedri lanzó. Fernando detuvo el penalti. Y volvió a ocurrir lo de siempre: el padre paró el disparo, pero el hijo consiguió devolverle, por un instante, todo aquello a lo que tuvo que renunciar.
El pitido final desató la locura. España acababa de imponerse a Argentina gracias a un gol de Ferrán Torres y conquistaba la segunda Copa del Mundo de su historia. Los jugadores corrieron hacia el centro del campo. Hubo abrazos, lágrimas y gritos liberados después de años de trabajo. Lamine Yamal no pudo contener la emoción, Rodri se fundió con sus compañeros y Luis de la Fuente celebró el título junto a su cuerpo técnico.