© canarias7.esEl improvisado negociador que evitó que un hombre se quemara a lo bonzo en Málaga: «Lo distraje para que no viera a los bomberos»
Faltaba un cuarto de hora para que dieran las siete de la tarde y Zapico estaba en su puesto de trabajo, con todo preparado, para arrancar el programa 'Carrusel Taurino'. El padre del menor ya había tratado de sortear la barrera de seguridad para leer un comunicado en televisión, los vigilantes de seguridad no le habían dejado acceder y el hombre había regresado con una botella de gasolina y un mechero amenazando con quemarse a lo bonzo. Hasta el lugar fueron movilizadas las fuerzas de seguridad, que trataron, aunque con dificultad, de comunicarse con él.
El empleado de la televisión autonómica se percató de esta dificultad para entenderse y se ofreció a hablar con el hombre en inglés. Con el visto bueno de los mandos y la protección de los agentes, Zapico se colocó a escasos metros del varón y se puso en el rol del negociador. «Fue todo muy rápido, no te das cuenta de lo que está pasando». Recuerda que estaba alterado, pero «no violento», «le temblaba la voz y quería que leyésemos el comunicado que traía».
El hombre insistía en que la prensa grabara la lectura de su manifiesto, en el que exigía que le devolvieran a su hijo, mientras el improvisado negociador lo escuchaba y le daba esperanzas. Al tiempo, los bomberos se desplegaban sigilosos en el lugar con una autobomba. «Lo que hacía era que se girase al hablar conmigo y así no mirara hacia donde estaban los bomberos». Esa maniobra de distracción fue clave para que los efectivos actuaran y evitaran la tragedia: «Le dieron un manguerazo, que lo tiró al suelo, la Policía lo redujo y los servicios sanitarios intervinieron».