© hoy.esEl gol invisible de Estados Unidos
El primero llegó en el estreno, cuando Damián Bobadilla, centrocampista paraguayo, empujó a su propia portería un centro raso de Weston McKennie. El segundo apareció frente a Australia, con Cameron Burgess desviando hacia dentro un pase de la muerte de Folarin Balogun. Dos acciones distintas con un mismo resultado: gol para Estados Unidos sin rematador estadounidense. Podría parecer una anécdota del torneo. No lo es.
Mirando el álbum completo de los Mundiales aparece una tendencia inesperada. De los 45 goles que Estados Unidos ha marcado en toda la historia de la Copa del Mundo, cinco fueron autogoles del rival. Más de uno de cada diez (11%). Ninguna selección con presencia significativa en las Copas del Mundo se beneficia tanto del error ajeno.
La comparación agranda todavía más la rareza. Francia es la selección que más autogoles acumula a favor en la historia de los Mundiales: seis. Pero lo hace sobre un total de 139 goles (4%). Italia suma cuatro entre 128 (3%). Estados Unidos aparece justo detrás con cinco… pero sobre apenas 45 tantos. La distancia porcentual es enorme.