4Foto© hoy.esEl Ejido es el municipio de la provincia con mayor presión en la demanda del alquiler
–No tengo ni idea. Supongo que todo eso de que evisceraba a sus víctimas forma parte de la leyenda. No existe una documentación muy precisa. ¿Cómo abordas como actor a un asesino en serie de hace 150 años? No sé. Quería huir del tópico, tenía claro junto a David los terrenos en los que no me quería meter. Por ejemplo, su analfabetismo. No queríamos que el público dedujera que mata porque es inculto. O que pareciera tonto. Eran elementos peligrosos de abordar. Soy un actor que actúa de manera primitiva.
–Sí que confiere al Sacamantecas un instinto animal, de satisfacer sus pulsiones.
–Sí. Yo veía al tío como un animal. No estuve allí porque no puedo viajar en el tiempo, pero me imagino cómo mataba una y otra vez. No le afectaban los remordimientos. Y una cosa muy extraña: enviudó varias veces, con lo que no sabemos si también se cargó a sus mujeres... Es complicado como actor interpretar a alguien así sin juzgarlo.
–Es un tema al que le llevo dando vueltas mucho tiempo, como actor por razones profesionales. Le he preguntado a mi terapeuta si los psicólogos admiten que el mal existe. Hay estudios neurocientíficos de cómo funcionan los psicópatas. Para la psicología, el mal existe. No todo es una enfermedad. Como actor no puedo ponerme moralista, tengo que entrar en un terreno más simple.