© canarias7.esAustria acaba con una anomalía en MotoGP
El mismo piloto que en su primera carrera mundialista había acabado segundo. Que ganó las tres siguientes haciendo historia. Que conquistó el título de Moto3 a la primera, el de Moto2 en su segundo año y que aterrizó en la clase reina sin haber cumplido los 20. Y ya con los mejores, había subido al podio en su segunda carrera y rozado la victoria en la tercera. Pero tuvo que esperar hasta su carrera número 56 para desbloquear una pantalla que se le resistía.
El destino que tantas veces se había puesto en contra, le regaló en esta ocasión el mejor escenario posible. La primera vez llegaría en la carrera de casa de su equipo y con la plana mayor de la fábrica austriaca.
«Creo que lo había imaginado tantas veces en mi cabeza que es como si lo hubiera vivido ya», trataba de explicar el de Mazarrón lo que suponía este éxito tanto para él como para su equipo. «KTM ha pasado por momentos muy difíciles estos últimos años. Yo también, por eso tomé la decisión de irme.