© hoy.esDetienen a un agente por matar de un disparo a un menor en Perú
La tragedia se cruzó en el camino de Junior cuando regresaba a casa junto a su madre tras pasar el día en la feria de Huaura. Un vecino se había ofrecido a llevarles en mototaxi, un vehículo de tres ruedas muy popular en diversos rincones de Perú. A la altura de la Avenida Mercedes Indacochea, en Huacho, volcó. Ninguno de los ocupantes sufrió heridas de importancia, apenas unos rasguños, pero una patrulla se presentó en el lugar del siniestro. Los agentes pidieron la documentación al conductor, al que decidieron además someterle a la prueba de alcoholemia.
Fue entonces cuando, en cuestión de segundos, la conversación subió de tono y un agente de la Policía Nacional de Perú sacó su arma y lanzó un disparo que, según las primeras hipótesis, rebotó en algún punto antes de impactar en la cabeza de Junior. El niño, en estado crítico, fue evacuado primero al hospital más cercano en la provincia de Huaura y, en vista de la gravedad de las lesiones, trasladado después a un centro especializado en Lima. Los sanitarios no pudieron hacer nada por salvar la vida del menor.
Verónica sólo tiene una pregunta desde ese día: «No entiendo por qué le cayó (la bala) a mi hijo». La investigación, en manos de la Fiscalía Provincial Penal de Huaura, trata de aclarar lo ocurrido mediante el análisis de los vídeos realizados por testigos y las grabaciones de las cámaras de videovigilancia de la zona. Mientras, el suceso ha avivado el debate en Perú sobre el papel de los uniformados que, según una ley promulgada el pasado lunes, únicamente podrán ser procesados por la Justicia policial o militar –en función del cuerpo al que pertenezcan– y no por la ordinaria.