© canarias7.esDe Colón a Molucas: los colores de España llegan al último rincón del planeta
El incontestable 0-2 frente a los Mbappé, Dembélé, Olise, Tchouameni y compañía desembocó en una riada de festejos por toda la geografía española, desde Madrid a Barcelona, pasando por Salamanca, Barcelona, Zaragoza... En cada ciudad, en cada pueblo, incluso en cada casa con el espacio suficiente para hacerlo, se reunieron los seguidores de 'La Roja'.
Del primer objetivo, ver el partido y conjurar los nervios en compañía, se pasó después a los abrazos, los cánticos y la algarabía resultante de una hazaña al alcance de muy pocos equipos en la historia del fútbol como es la de disputar la final de la Copa del Mundo. Hasta la fecha sólo trece países lo han logrado, y de ellos únicamente ocho pudieron alzar el trofeo al cielo.
La alegría desbordada por la clasificación de España para su segunda final de Mundial tras la que conquistó en Sudáfrica en 2010 no quedó ni mucho menos encorsetada dentro de las fronteras patrias. Hubo aficionados españoles, la mayoría ataviados con alguna camiseta de la selección, repartidos por todo el globo, ya fuera por cuestiones laborales, por haber buscado un nuevo lugar de residencia o bien por pura coincidencia con sus vacaciones. Y junto a ellos, contagiándose de sus nervios y su posterior alegría, un sinfín de lugareños emocionados con el fútbol español.