© hoy.esCuidado con darle a enviar demasiado rápido: cuándo un correo equivocado puede ser motivo de despido
Sí, has leído bien: te pueden sancionar. ¿Cuándo? Cuando en ese correo electrónico incluyes datos personales de alguien y se los envías a un tercero que no debería tenerlos. Por ejemplo, imagina que trabajas en un despacho de abogados y envías los datos personales de un cliente a otro por error. Tú querías mandárselos al primer cliente, pero no te das cuenta y... zas, acaban en el buzón del otro.
Según el profesor del Máster en Derecho Digital de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) Pere Simón Castellano, «constituye una brecha de confidencialidad al implicar una divulgación no autorizada».
Tú no lo has hecho a mala fe, pero el lío ya está ahí. Y en algunos casos, situaciones como estas han acabado con importantes sanciones de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD). De hecho, el caso del ejemplo ocurrió en Barcelona, y el bufete tuvo que abonar 9.000 euros. Más caro le salió a la multinacional Uniqlo la filtración de un documento PDF con los datos de 447 de sus trabajadores: la multa fue de 270.000 euros.